lunes, 31 de enero de 2011

MI PADRE



“No queda más remedio que aceptar que está muerto, pero de ahí a tener que aceptar que no esté, que desaparezca de mis deseos y mis trifulcas, que no me ayude a pensar, que pueda no escucharme cuando me quejo de algo o de todo, que no me haga el milagro que necesito a cada rato, que no mire crecer a mis hijos y no critique mi manera de preparar  el spaghetti hay un abismo que no voy a permitirle cruzar.”

“Me pregunto si habrá una edad en que las huérfanas dejen de buscar a su padre.  Porque cualquiera está dispuesto a compadecerse de una niña, de una adolescente, hasta de una joven que ha perdido a su padre, pero una cuarentona con la orfandad a cuestas es más patética que conmovedora.  No crean ustedes que no lo sé, pero tampoco crean que el saberlo me ha servido de algo.”

“Antes, siempre que recordaba a mi padre me sentía huérfana y en el derecho de llorar por él y por mí con todas las lágrimas que desde niña guardé para cuando se muriera.  Pero lo recordaba menos que ahora.  Ahora lo pienso por lo menos una vez al día, sólo que cuando voy a llorar más de dos lágrimas me miro las manos y pienso que a mi edad hay quienes pierden a sus hijos.  Entonces mi derecho a llorar desaparece”

Angeles Mastretta
(PuertoLibre)

ÚLTIMA TAREA

Con la punta de los ojos atinó
mi voz, cargó el gesto
con la ternura toda
y de la grieta más dulce
mi padre liberó  su mano
como un pañuelo
para secarme el horror
de verlo morir

 María Noel Gutiérrez



Diálogo probable

Todo poema, con el tiempo, es una elegía”
J.L.Borges

El orgullo abierto al pudor de la sonrisa,
los ojos tibios,  la lisura
de la ceja,
Te fotocopio en el vacío
mientras busco inútilmente
la dedicatoria que te devuelva
a la silla viuda
_como la de Hemingway en el Floridita
¿te acordás?_

Acostumbrada a esperarte
hoy llegué tarde a la cita
qué haré  ahora
con este libro que no leerás
si sellaron el polvo
y la orden municipal es implacable.

Los jazmines, el agüita, el banco
frente al 554
donde te sentabas cuando pudiste
resumir las despedidas

Los jazmines se llenan de cicatrices
Retiran la escalera, se nos llevan
la lectura, los abrazos
y nadie a la redonda
a quien cargarle los destiempos

María Noel Gutiérrez







“..A pesar de estar trunco se amanece…”
                                      Roque Dalton

Ahora que tu ausencia
me cuida
de todo cuanto te cuidábamos
quisiera imprimir tu tránsito
para entintarme los pozos
de la agobiada memoria,
con lo dicho y lo no dicho

Bastardear la muerte
hasta reducirla a luz
Besarte las palabras
con la sabiduría del tiempo
para desaprender
la trampa esdrújula
que sobrevive en las heridas
y poder así
celebrar las cicatrices
                                                           María Noel Gutiérrez




Las causas pendientes
           “Hay que ponerle pruebas al infinito
      para ver si resiste”
                                                                                                        Roberto Juarroz
Durarse, no un reloj ni dos
Dibujar la mesa, un círculo
en el polvo de Uruguay y Andes
Velar vigilias
contra el vidrio sucio
hasta que los pocillos de café gastado te sorprendan
Cruzando una calle
perdido como siempre entre semáforos hostiles
y entonces te dispare por la espalda
El nombre de esta muchacha vieja
En las mismas baldosas donde fuiste y se quedaron tus zapatos
Asombrados de ayer y de mañana

(Quede probada
la antítesis tribal
de cualquier variante del olvido)

María Noel Gutiérrez



Trastienda
Y sin embargo, cuando parte siempre deja la tierra más clara”
Eugenio Montejo

El rito se abre con postigos
cuando esos pájaros de la mañana
empujan un viento verde
contra los libros

La luz pequeña hace lo suyo

Ella  fuma su café
buceando rostros que invoca
con ojos amarillos: él la abraza
en Copenhague, sonríe
a orillas del Rimac, paga
el último café con palomas y  ventana 
Siempre hay trenes y aeropuertos
pero esta vez
la absuelve del adiós. La echa al mundo
de espaldas y liviana

Estas tazas sobre el escritorio
Inauguran la dulce faena. Ahora
hay hijos en los pinos
María Noel Gutiérrez

6 comentarios:

  1. 'Mi padre' est émouvant, poignant ! La perte d'un être cher est une tragédie dont on ne se remet jamais complêtement ! Bravo pour ce magnfique texte.

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  2. Me faltan palabras: conmovida, asombrada, tocada? Estela

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  3. Emociones sentimos todos, pero muy pocos tienen el don de ponerlas en palabras. "Última tarea" me pareció conmovedoramente perfecto.

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  4. Gracias, Maria Noel, por el halago de permitirme leer tu alma. Cafetera y palabras. Así será. Roger Rodríguez.

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