miércoles, 2 de febrero de 2011

"...ESTÁ NUBLADO CUANDO SENCILLAMENTE ESTÁ INMORTAL" (M. Benedetti)



Cuando yo tenia quince años me empeñaba tercamente en ser poeta. Mi padre, primer lector de aquellos intentos, había sido llevado de la cárcel al avión por andar escribiendo lo que pensaba y yo, entre otras intemperies, me quedé huérfana de escucha.

No recuerdo cómo sucedió, pero recurrí al mecenazgo de Mario: su apacible sabiduría, su estoica paciencia.

Allá me iba con mi carpeta floreada bajo el brazo a su casa de Malvín a leerle mis urgencias, a desplegar sobre la mesita del living mis criaturas chuecas. Luz endulzaba la tarde con mermelada casera y café. Y él, me iba zurciendo la impaciencia con hilos de Vallejo y de Neruda y siempre salía de allí más aprendiz que “poeta”, más cerca de las preguntas que de las respuestas, por ende, más crecida.

Ya ves que sí, Mario, “el olvido está lleno de memoria”…y la memoria late
Un abrazo fuerte Maestro y Gracias

María Noel Gutiérrez

1 comentario:

  1. ¡Qué privilegio, Ma Noel! A veces en el dolor, aparecen esos destellos de luz que hacen más llevadera la vida... y qué luz.

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