Bien valió la demora...
. En la última edición del prestigioso festival de cine Berlín, la Berlinale, La demora obtuvo el Premio especial del Jurado Ecuménico. También ganó el premio de los lectores del diario berlinés Der Taggesspiel
La película uruguaya La Demora, dirigida por Rodrigo Plá,
recibió el máximo galardón de la octava edición del Latin American Film
Festival (LAFF), celebrado en la ciudad holandesa de Utrecht.
La demora", del uruguayo Rodrigo Plá, recibió el premio a la mejor
película y otros cinco galardones en el Festival Internacional de Cine
Paz con la Tierra, en la capital de Costa Rica.
María Noel Gutiérrez / Carmen en La Demora
-Te llamo para convocarte al casting de una película, te interesa?
-¡Una película!...bueno no sé…pero… ¿te parece?...yo no soy actriz y…
-Si te estoy llamando es porque creo que podés hacerlo
-¿Y cuándo es?
-Mañana, a las 16hs, aquí
-Ya, ¿mañana?…pero… está bien…voy.
Al colgar pensé que estaba totalmente loca en haber aceptado, iba a hacer un papelón.
Un
año atrás en una cena de amigos, uno de ellos (con quien mantuve esta
conversación telefónica) comenta que realiza talleres de actuación ante
cámara y me cuenta cómo se desarrollan. Interesante, pensé. Ponerse en
la piel del otro de alguna manera formaba parte de mi trabajo diario;
pero hablar, pensar, vestirse, gesticular, vincularse, como un otro,
resultaba un desafío seductor.
Cuando llego al casting y
leo el parlamento del personaje creí que se trataba de una broma. Tenía
que interpretar a una asistente social que en una noche invernal
montevideana intentaría convencer a una persona en situación de calle de
ingresar a un refugio...
¡Me habían hablado de una ficción y esa era prácticamente mi tarea cotidiana!
En
la vida real y a pocas cuadras del set yo coordinaba un Refugio
Nocturno de Hombres Crónicos de Calle, hombres despojados de todo,
fundamentalmente de autoestima y de esperanza.
Después de
repetir varias veces la escena, me comunicaron que de haber novedades me
llamarían. Mientras caminaba hacia el Refugio me dije: "Bueno, ya
está, ya sé lo que es un casting, ahora a trabajar".
Semanas
después suena el teléfono y me anuncian que quedé seleccionada, pero
que el director quería probarme en otros personajes. Nuevo desafío,
nuevos temores, nueva decisión. Allá fui.
El encuentro con Rodrigo fluyó tan naturalmente que desarmó
cualquier estereotipo que pudiese tener sobre los directores de cine.
Hombre cálido, afable y agudo, rápidamente logró atenuar mis ansiedades
y generar un clima propicio para el ensayo.
Recuerdo la tarde en que conocí a Roxana Blanco y a Carlos Vallarino (mi hermana y mi padre en la ficción).
_ ¿Qué tal? Así que soy tu hija desamorada
_ Eso parece, sos actriz?
_ No, soy psicóloga social
- Vos sos actor claro!
- No, soy arquitecto
Debo confesar que este pequeño diálogo ayudó a distenderme.
Y lo que siguió fue una vivencia fantástica e insospechada.
Tal
vez de las cosas que más me marcaron fueron la sencillez y la
profundidad de mirada de Rodrigo Plá y Laura Santullo para recrear en la
pantalla una realidad tan cruel sin bastardearla.
Hubiera
sido fácil caer en la trampa de lo panfletario, de lo compasivamente
exhibicionista. Pero el respeto, la sensibilidad y el compromiso con que
abordaron la temática, unido a su profesionalismo hacen de La Demora,
no sólo una película considerada de interés nacional sino, una
creación artística que permite develar y desnaturalizar situaciones
que muchas veces vemos y muy pocas miramos.
La experiencia
de los días de rodaje fue casi lúdica, iba de asombro en asombro,
descubriendo las costuras, el revés de aquello que desde una butaca
nunca hubiera imaginado. Todo el equipo de producción, que tanto nos
contuvo y nos mimó, indudablemente potenció el disfrute. Y a todo esto,
sumo el enorme privilegio de interactuar con Roxana Blanco que, desde
su genialidad y su generosidad me enseñó el placer de cada gesto.
Me alegro de haber tenido el coraje (o el desparpajo) de haber
dicho SI, porque hoy puedo celebrar el honor de formar parte de este
colectivo humano y artístico que no demoró en calar hondo.
Desearía de alma compartir con ustedes el estreno, ese momento mágico tan esperado, pero…La Demora
me fue llevando a otros lugares (como dicen los franceses, parece que
“me dejó una pulga en la oreja”) y ese día estaremos presentando una
obra de teatro sobre la humanización del parto (Nacer) en Nueva York…
¿Vocación
tardía? No sé, en todo caso la convicción de que las palabras pobladas
de gestos, de paisajes, de emociones, de climas, de silencios, siempre
llegarán más lejos. Gracias.
A modo de Posdata:
Cada
vez que me cruzo en alguna esquina de Montevideo con el Sr Julio
García Bigatti, usuario del Refugio, quien participó como extra en La
Demora, lo pongo al tanto de los últimos premios de la película y él,
con una sonrisa de orgullo me dice: “Acordate que tenemos que ir juntos
al estreno porque somos actores.”


