domingo, 27 de febrero de 2011

ITACA

 

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,

si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias

a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
C. P. Cavafis.





Para armar
                                                                         Porque volver/Ya es otro lugar
                                                                                                  Salvador Puig 

Aprendí a esquivar pozos sin historia
No maltratar ningún detalle, ninguna seña
Antes que nada, era esa la consigna
Pero el miedo fue vaciando la retina
y el reverso del recuerdo es un pulmón engangrenado
Que se ha vuelto mapa en contra

Hoy apenas puedo mirar con ojos fracturados
incapaz de barajar tantas memorias
sin que  desborde alguna
O se me quede un muerto encasquillado

María Noel Gutiérrez 


Bitácora

El puesto fronterizo
parte en dos la noche
sin guardia ni bandera
Aquí está lo que el día
dejó para otro día:
una cofradía de anónimos
veteranos del invierno y sus horarios
parroquianos de la espera
Me cobijo en la línea divisoria
sin sello que acredite
ser socia de esta quina
Me miran como a un plano inútil
mientras el viento resuelve
el camino de regreso
Nunca estuve en Itaca
Nunca tan cerca
 María Noel Gutiérrez



4 comentarios:

  1. me han dicho que cuando quieren dejar un comentario, rebota, realmente no entiendo qué está pasando. Veré cómo solucionarlo

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  2. "nunca estuve en Ítaca
    nunca tan cerca"

    Casi creí estar allí. Escribí algo sobre eso. Estuvo por titularse Ítaca, pero terminó llamándose "De regreso".

    Qué coincidencia, ¿no?
    ¿O no?

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  3. entré por tu comentario que llegó a mi correo y se ve que por ahí si pude... veremos si te llega

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  4. ¿Coincidencia? no, creo más en la sintonía de sensibilidades y.... se podrá ver "De regreso", ¿cambiamos figuritas?

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